Ayer propuse, en la Asamblea General del ICOEV, que los jóvenes gozasen de los mismos derechos que los demás colegiados. Como era de esperar, la propuesta la tumbaron a media risa.
La propuesta era simple: que los jóvenes colegiados puedan gozar de la plenitud de derechos del mismo modo que lo hacen los demás, y esto significa que se eliminen las barreras de edad para poder optar a puestos de responsabilidad en la organización colegial a la que pertenezco. ¿Debemos los jóvenes, que pagamos lo mismo que los no tan jóvenes, tener menos derechos que el resto de colegiados?
No penséis cosas raras, no es mi intención montar una candidatura para presidente del ICOEV, ni mucho menos, pero creo que es absurdo que, con 18 años, uno pueda presentarse a Presidente del Gobierno y, en cambio, para poder acceder a un puesto de responsabilidad en el Colegio de los Dentistas de Valencia haga falta estar 5 ó 10 años colegiado.
Señores compañeros de profesión, los respeto muchísimo y comparto que las personas que deban encargarse de dirigir esta institución es necesario que sean personas válidas, con experiencia, con cierto prestigio y con capacidad de gestión. Pero, ¿acaso para eso no hay unas elecciones? ¿Acaso están poniendo en duda la capacidad de los colegiados de elegir lo que consideren que es mejor para su organización? ¿Acaso los jóvenes de hoy no estamos lo suficientemente preparados para dirigir instituciones? ¿No han escuchado nunca el término JASP (Jóvenes Aunque Sobradamente Preparados)?
Señoras y señores, hay alcaldes que tienen 25 años y trabajan estupendamente con equipos que están perfectamente coordinados y que desempeñan unas labores fenomenales. ¿Me quieren decir que es más complicado dirigir un Colegio que un Ayuntamiento?
Creo que es importante que veamos la diferencia entre ser un buen profesional en la clínica a ser un buen gestor. Hoy me argumentaban que era necesario haber estado bastantes años ejerciendo para poder formar parte de los equipos de gobierno ya que así se tenía más experiencia y se podía hacer mejor. Desde luego que para mí esa argumentación es totalmente inválida. ¿Se han planteado el hecho de que la práctica totalidad de las veces los Consejeros de Sanidad de las Comunidades Autónomas no son profesionales sanitarios? ¿Por no serlo lo van a hacer peor? Desde luego que no, porque no hace falta ser técnico para ser gestor, lo que hace falta es eso, simplemente ser gestor. Desde luego que los conocimientos ayudan, pero ¿el hecho de poder hacer una obturación 20 minutos más rápida que una persona más joven, porque se tenga más experiencia, supone que se puedan ejercer mejor las funciones de los miembros de los órganos de gobierno de un Colegio Profesional?
Estoy indignado. Hoy, entre las risas de algunos compañeros de profesión, me he sentido en medio de una burla hacia los jóvenes. Quiero expresar públicamente que voy a seguir haciendo propuestas de este tipo porque pienso que los jóvenes estamos igual o más preparados que cualquier otro para gestionar cualquier institución.
Por supuesto, que considere esto una injusticia no quita para que crea que desde el ICOEV se está haciendo un gran trabajo por la profesión y por sus colegiados. No es mi intención desprestigiar a nadie, ni mucho menos. De hecho, he tenido el placer de poder trabajar con algunos de los miembros de la Junta de Gobierno, en la Comisión Legislativa, y no tengo ninguna palabra hacia ellos que no sea positiva.
Mientras intento que me hagan caso, por mí y por todos los jóvenes colegiados, procuraré ser capaz de acortar esos 20 minutos el tiempo de trabajo en una obturación…
Creo que algo de razón tienes. Pero me gustaría trasladarte una reflexión, para que la tengas presente.
¿Sabes porqué la propuesta de modificación estatutaria que propusimos no salió adelante?
Muy sencillo, porque allí los únicos dos recién colegiados que había éramos tu y yo. No quiero decir que yo sea joven, pero si inquieto…
¿Te vale como contestación?
Los recién colegiados prefirieron el calor de su hogar, el recogimiento frente a la televisión con un plato de comida caliente, a tirarse desde las 20h a la 1h, sin descanso en una asamblea ordinaria del colegio de odontólogos y estomatólogos.
Esto es una realidad social, nadie nace siendo activo social o políticamente hablando. Y las instituciones lejos de acercar a la gente joven, la alejan cada vez más.
Anoche, gente respetable, con experiencia en años de profesión y gestión, decidieron que no se nos diera ningún respaldo a poder reducir o incluso anular los dinteles de edad para poder administrar el colegio profesional, que según dicen luego “es de todos”. Siempre será más de algunos que de otros. Pero no quisieron siquiera escuchar los argumentos, simplemente anularon la petición. Eso es democracia Ángel, y creo que si tanto interesaba cambiar dicho artículo, debías haber movido a los recién colegiados, a los que les afecta, para que actuasen en consecuencia.
Es lo que hay, y a veces, toca ajo y agua. En este caso, para mi también.
Comparto contigo todo lo que dices. Lo que tenemos que intentar es que más gente se implique porque luego quejarse es muy fácil (pero como dices, desde el sillón de sus casas). Yo seguiré yendo hasta la 1 de la mañana y hasta las 5 si hiciese falta, pero no por ello voy a callarme, si voy es para decir lo que pienso.