angelminguez.es
 

Profesores universitarios ineptos y exceso de alumnos

Hace unas horas he podido ver un ranking de las 200 mejores universidades del mundo. Me da vergüenza que la primera universidad española que salga sea en el puesto 142 (UB) y la siguiente en la 155 (Pompeu Fabra). Ni una sola universidad española más en el ranking. ¿Por qué será?

Disculpadme si soy extremadamente brusco y claro, pero mi humilde opinión es que tenemos las universidades peor valoradas por dos razones:

1) porque tenemos a los peores profesores.

2) porque tenemos a los peores alumnos.

Me explico. Tenemos a los peores profesores porque la mayoría de ellos no tienen vocación real. Conozco a muy pocos profesores (y eso que he pasado ya por bastantes titulaciones) que se preocupen de verdad por la formación tanto teórica como práctica del alumno. Pero si conozco a pocos que se preocupen por eso, todavía conozco a menos que se preocupen por la formación humana y el crecimiento personal del propio alumno.

La mayoría de los que dicen formar a los alumnos no hacen otra cosa que memorizar las 4 cosas que tienen que decir en clase para que los estudiantes las copien como si fuesen ordenadores que van transcribiendo lo que alguien va diciendo. Otros, también suelen practicar algo muy “difícil” de hacer; leer un power point.

Digo yo que debe ser frustrante pasarse años dictando y dictando siempre lo mismo. ¿No es más fácil dárselo ya escrito al alumno y evitar esa pérdida de tiempo?

Los alumnos, en vez de ir a la universidad a aprender, van a copiar. Esto es así en el 90% de las ocasiones. Es cierto que hay excepciones donde los profesores no se dedican simplemente a “cantar” la lección y hacen pensar y razonar al alumno, pero por lo general no es así. Cuando un alumno no piensa, no aprende nada. Memorizar no sirve absolutamente para nada.

Además, los profesores, y más con los nuevos grados, nos tratan como niños de 12 años. No sé cómo explicarlo, pero el otro día en clase me sentí tratado como si fuese un niño pequeño. Me dio vergüenza estar ahí perdiendo mi tiempo con un ejercicio ridículo que prefiero no mencionar para que nadie se sienta ofendido. Quizá sea porque ya he cursado otra carrera y veo las cosas desde otro punto de vista pero, señores profesores, estamos en la universidad, no en una guardería pegando “gomets” o haciendo trabajos similares.

He aquí pues el primero de los problemas: los profesores no tienen interés por enseñar, van a lo fácil para dar su clase y desaparecer lo antes posible. Además, nos tratan como idiotas y, por ende, desarrollamos todavía menos las aptitudes que realmente nos haría falta desarrollar en este período de nuestra vida.

Por otro lado, y sé que esto no lo comparte mucha gente conmigo, está el tema de los alumnos. El nivel de los alumnos cada vez es más bajo. Desconozco si es porque cada vez vienen peor formados del Bachiller o qué es lo que sucede.

Creo que el problema radica en que el 95% de los estudiantes que se presentan a las pruebas de acceso son admitidos en la universidad. ¿Cómo puede ser tan fácil un examen como para que lo apruebe el 95%? Es importantísimo que las universidades vuelvan a ganar el prestigio que tenían donde solamente los que de verdad se lo trabajan son los que son admitidos. Conozco a muchísima gente que entra en la universidad porque no sabe qué hacer con su vida y que luego son más un lastre para la institución que otra cosa. Gente desganada, que no se esfuerza y que no tiene ningún interés.

Si queremos tener una universidad de prestigio es importantísimo elevar el nivel de exigencia tanto para entrar como para mantenerse. No es de recibo que se matriculen los alumnos y estén años y años haciendo perder a la universidad tiempo y dinero. ¿Qué importa si hay menos alumnos? Lo que importa es que se les forme bien, no que acaben su etapa universitaria y no hayan aprendido casi nada. Menos, pero de más nivel y mejor formados.

Aun así, me temo que no se va a hacer nada al respecto, que los profesores van a seguir haciendo perder el tiempo a los alumnos, que los alumnos van a seguir saliendo con un nivel de formación extremadamente bajo para la cantidad de años que se han invertido y que lo único que conseguiremos es generar más y más titulados que podrían estar ganando más dinero habiendo hecho un FP.

En fin, lejos de acercarnos al nivel de Harvard estamos más próximos al de la Universidad de Angola…

16 Responses to “Profesores universitarios ineptos y exceso de alumnos”

  1. Juan V. Iborra dice:

    Desconozco qué ranking has consultado – pues no lo indicas – pero la mayoría de rankings suelen incluir por encima de las dos universidades que mencionas a la Complutense, a la autónoma de Madrid, y de Barcelona la UB y la UAB. Incluso la Universidad de Valencia suele estar junto a estas cuatro por encima de las otras dos.

    En lo demás, estoy prácticamente en desacuerdo contigo en todo.

    Estos indicadores evaluan distintos aspectos como los programas de grado,
    de postgrado, la docencia, la investigación, la gestión, la financiación, la transferencia de recrsos, la inserción laboral, la internacionalización, la transparencia…
    Tu artículo no dispone de ninguna base estadística, ni consulta ninguna fuente, de modo que puedo entender que se adentra en el terreno de la valoración subjetiva, particular y que además se fundamenta en tu experiencia personal.

    La cuestión es que estos rankings lejos de valorar aspectos subjetivos, establecen mediante una serie de criterios (antes mencionados, y que varían de un ranking a otro) la posición relativa de cada una de las intituciones educativas.
    Sin embargo se puede tener un análisis sesgado de las universidades españolas, y tomar este ranking como indicador, es pecar de inocencia. Las mejores universidades españolas (en un balance general, no en todos los aspectos) dependen de los recursos que proporciona la admnistración y de las distintas políticas públicas, de modo que están muy determinadas por el contexto político y económico.
    Por ejemplo, las universidades de Cataluña, Comunidad de Madrid y la Comunidad Valenciana, en general tienen un buen promedio.
    Pero para valorar el conjunto de instituciones de educación superior de este país, sería más adecuado analizarlas en su conjunto, y no en comparación con respecto a los primeros puestos de los distintos rankings. Es cierto que el hecho de que una universidad se encuentre en un puesto tan alto del ranking puede ser un buen indicio, pero ¿son universidades públicas?, ¿Qué hay del resto de instituciones de educación superior de ese país?, esas son las preguntas que nos debemos hacer, pues bien pueden haber una élite de universidades privadas de élite, y un gran conjunto de universidades mediocres

    Por otro lado, la formación humana y el crecimiento personal son tareas específicas de la escuela y de la familia, en la universidad se enseña un conocimiento técnico y unas habilidades específicas, pues se entiende que son el preámbulo necesario para, en unas disciplinas concretas, recibir una formación concreta en un área determinada del saber.

    Sugieres que el nivel es demasiado bajo al entrar en la universidad, por tanto, ¿ el problema no debe ser del sistema educativo obligatorio, y no de la educación superior?
    Afirmas que el nivel es bajo, es posible, tú estás en una titulación, y saldrás mejor o peor preparado (dependiendo del nivel de la institución) pero también dependiendo del listón que marca el estudiante (no todo es exigencia por parte de la institución, también está la parte del alumno). Cada uno es el que decide cómo configurar los estudios que está realizando.

    Por otro lado, veo una contradicción muy grande en lo que dices. Si no te gusta la típica clase magistral (donde el discurso puede ser perfectamente sustituible por un texto de similares características, y cuya calidad dependerá lógicamente de las aptitudes del docente), ¿ por qué te quejas tanto con la nueva implantación de los grados (que independientemente de las críticas que pudieran hacerse a Bolonia) lo que hace es reducir la cantidad de lecciones teóricas, en favor de clases prácticas, más dinámicas y enriquecedoras en ese sentido?

    Es cierto que los grupos podrían ser mucho más pequeños, y los resultados serían mucho mejores, ¿pero qué hay de los recursos? Disponemos de una administración autonómica que oscila entre los recortes y la deuda, de modo que el panorama es poco alentador.

    Por último, dejas caer que la solución pasaría por hacer un filtro, y mediante un criterio de exigencia, seleccionar los mejores expedientes para cursar estudios universitarios.
    El artículo 1.2 de la Ley Orgánica 8/1985, de 3 de julio, Reguladora del Derecho a la Educación, dice:

    “Todos, asimismo, tienen derecho a acceder a niveles superiores de educación, en función de sus aptitudes y vocación, sin que en ningún caso el ejercicio de este derecho esté sujeto a discriminaciones debidas a la capacidad económica, nivel social o lugar de residencia del alumno”.

    Las universidades elitistas a las que haces referencia, son en la mayor parte de casos, universidades privadas a las que solamente se puede acceder por dotación económica o por un expediente académico más sobresaliente, lo que genera una ocasión de desigualdad en el acceso a las mismas.
    Es posible, que algunas de nuestras universidades estén más cerca de la terrible ”Universidad de Angola” (la cual no existe) que de Harvard, aunque quizás el problema resida precisamente en los recursos destinados a Educación (gestión en la que podemos encontrar muchos paralelismos con las del gobierno de Angola y sus políticas públicas) que en los derechos fundamentales reconocidos por la Constitución que disponen los ciudadanos españoles a acceder a una educación superior.

    Cualquier reforma que no tenga en cuenta tanto la universalidad del derecho en el acceso a la educación, como los parámetros del esfuerzo y de la excelencia como forma de medir los resultados académicos, guiará el debate sobre la educación universitaria fuera del terreno de la igualdad y el mérito, y focalizará su interés en un sistema, el americano, desigual, injusto y poco cohesionado socialmente, por mucho que la universidad de Harvard se encuentre en el primer puesto del Ranking.

    Saludos.

  2. Ángel Mínguez Cervera dice:

    Me alegra que participes. Te contesto por partes.

    - El ranking utilizado es de “The Times”

    - Desde luego, es totalmente subjetivo, a otros quizá les parezca que el nivel es mucho más alto.

    - Discrepo en lo referente a que el nivel de docencia impartido vaya en función de los recursos que le proporcione la administración. Es cierto que si le proporciona más recursos los alumnos podrán disponer de mejores instalaciones, pero en cualquier caso los profesores no van a ser mejores a nivel general.

    - No te discuto que puedan haber muchas universidades privadas mediocres, en ningún caso he dicho lo contrario.

    - Cuando hablo de formación humana y crecimiento personal no hablo de educación como tal. Yo también creo que la educación se recibe en casa, pero el esfuerzo y la superación también pueden ser aprendidos en otros ámbitos, y creo que la universidad puede ser uno de ellos.

    - El problema también es del sistema educativo obligatorio, no te lo discuto.

    - El estudiante se puede esforzar más o menos y ponerse un listón, de acuerdo. Pero si el estudiante es el que tiene que ir aprendiendo cosas por su cuenta para eso no necesita la universidad, ¿no crees? Es decir, yo en mi casa también puedo coger un libro de algo que me interese y leérmelo. A lo que hago referencia es a que los profesores no se preocupan de que salga suficientemente formado y conocen a muy pocos alumnos, por lo que no suelen hacer seguimientos personales de cómo van evolucionando sus pupilos (sé que esto es muy difícil de hacer, pero creo que en el nivel de los egresados se notaría y mucho).

    - Me quejo de las clasesm agistrales y me quejod e bolonia no porque crea que lo de bolonia está mal, sino porque siguen impartiendo clases magistrales y las “prácticas” que hacen para cubrir el expediente por lo general son nefastas y más acorde a niños de 12 años que a universitarios que, en teoría, deben ser maduros. Las “prácticas” que se hacen con bolonia son más parecidas a las que hacía en 1 de la ESO que a otra cosa.

    - En cuanto a los recortes de la administración, ya te digo que creo que la relación entre invertir más y elevar el nivel de los que van a ser titulados no van del todo de la mano. Podríamos tener las mejores instalaciones del mundo y seguir formando a personas que acabarán la carrera y tendrán un título, pero que poco sabrán hacer y que tendrán que seguir recurriendo al o mismo, a hacer máster o a que una empresa los coja y los forme de verdad. En los 3 primeros meses de estar en una empresa o de hacer un máster el alumno aprende, por lo general, más que en los años de carrera.

    - Yo no discuto que todos tengan derecho a acceder a unos estudios superiores. No pido que no tengan derecho. Solamente pido que se haga un filtro, no por condición socioeconómica, sino por valía, esfuerzo y por ganas de verdad. No puede ser haya tanta gente que no sabe qué hacer con su vida y que se meta en carreras que no sabe ni lo que son ni para qué le pueden servir ni nada. ¿Para qué tanto titulado? Yo prefiero menos y mejores.

    - Y sí, en Angola hay universidades ;)

    ¡Un abrazo!

    • Juan V. Iborra dice:

      Ángel.
      - Más recursos no es sinónimo únicamente de mejores infraestructuras, sino también de más recursos destinados a enseñanza de idiomas, prácticas y clases con grupos más reducidos, más opciones y más flexibilidad, más inversión en nuevas tecnologías, investigaciones en innovación educativa y aplicación de la misma, especialistas en motivar al alumnado, desarrollo de herramientas complementarias para el estudio – informática, gestión de recursos bibliográficos…-, mejores salarios de los profesores y por tanto mejora de la calidad del docente…
      Es como lo que Guardiola dijo hace un tiempo. El dinero no hace que ganes la liga, pero vamos, ayuda. Ten por seguro que si Harvard no tuviera esas fuentes de ingresos no sería la primera universidad del mundo. Extrapola entonces eso al contexto educativo español, y el de la financiación que recibe nuestra universidad.

      - Con lo de privadas me refería únicamente al tipo de financiación que tiene cada universidad, no estoy juzgando nada.

      - En un contexto en el que se prima el mérito (Meritocracia) se presupone esfuerzo y superación. Y en cuanto a valores, pese a que en la universidad exista la libertad de cátedra, y por mucho que niegues lo contrario, eres ”educado” o formado, según los valores del profesor. De la misma forma que en una empresa/institución eres educado según los valores de la misma.
      No querría imaginar un panorama en el que la universidad monitorizase en su totalidad el desarrollo humano y el crecimiento personal del estudiante (ingenuamente me recordaría a una guardería, pero por otro lado me haría recrear un escenario totalitario). Considero que una persona mayor de edad, tiene madurez suficiente como para disponer de una serie de valores y experiencias suficientes con las que prejuzgar de forma crítica un espacio en el que se imparten conocimientos como es la universidad.

      - La evaluación continua presupone que el docente va a ir controlando el desarrollo de la materia por medio de una serie de mecanismos (asistencia, tutorías, trabajos, participación). No se puede exigir en grupos de 50 (o más) alumnos, que los profesores lleven un seguimiento individual (que incluso en ocasiones llevan), pues a su vez, en muchos casos, dirigen, más grupos. Por tanto considero en este caso que el problema no es del docente, sino de la cantidad de recursos destinados al sistema educativo (más dinero = más docentes = menor carga de trabajo = mayores posibilidades de tener una relación más interactiva con el alumnado).

      - No he puesto en duda que hayan universidades en Angola (que claro que las hay), lo que quería poner de manifiesto con mi comentario era que veía poca afortunada la comparación (porque has puesto de relieve esa universidad como paradigma de universidad terrible, y al informarme en internet, no había ninguna bajo ese nombre, lo que en cierto modo carece de importancia, pero he encontrado desafortunada la comparación, pues Angola tiene recursos y capacidades suficientes como para tener una buena universidad, y creo que has puesto el ejemplo no por un tipo concreto de institución educativa en Angola, sino más bien por el contexto político y económico del país).

      - En cuanto a lo de criterio de exigencia, no creo que lo que haga falta sea reducir la cantidad de puestos en la universidad, sino más bien aumentar el número de puestos de trabajo. No vivimos en un estado de trabajadores, intelectuales y guerreros como el de Platón. Si algo debemos entender de la situación actual del país, es que falta formación en todos los ámbitos. Y reducir el número de titulados universitarios va en contra de lo que se presupone que teóricamente debiera ser un pais desarrollado con una capacidad productiva superior a la de la media (Más conocimiento = Mayores posibilidades de crear productos con un valor añadido = Más crecimiento económico = Más bienestar).
      Es por tanto desde mi punto de vista un problema de inversión y de políticas públicas educativas y no de una falta de filtro en el acceso a las instituciones de educación superior. Quien llega a la universidad es porque efectivamente está capacitado para llegar a ella (sino, el problema es específicamente de la escuela, pues no considero que el nivel sea tan bajo como para que cualquier persona, sin preparación, puede llegar a una educación superior).

      Borbón

      - Gracias.

      - No quería decir que la diferenciación por excelencia genere desigualdad. Con desigualdad, me refería a las posibilidades de acceso a la universidad, y por tanto a la distinta situación comparativa entre distintas personas en un contexto de competencia por un mismo recurso.
      La excelencia, insisto, es fundamental como criterio de evaluación del alumnado – y de hecho las universidades de nuestro país lo hacen (mediante la exención de tasas, becas etc -tanto las privadas como las públicas -). Lo que no consideraría justo es un escenario poblado de universidades privadas, en el que la excelencia y la capacidad económica fuesen los estándares principales para determinar la universidad o la titulación a la que pudiera acceder el alumno (EEUU). Es cierto, que la escasez en la oferta hace necesaria la introducción de un filtro por medio de la nota media en el expediente y la prueba de acceso a la universidad (y se tienen en cuenta circunstancias especiales como minusvalía o ser deportista de élite). Pero en un contexto plagado de universidades privadas (como en EEUU) y en donde el acceso a una buena universidad es tan desigual (independientemente de que se tenga en cuenta la excelencia), impide valorar otros aspectos como la motivación, la vocación u otro tipo de habilidades no reconocidas estrictamente en el expediente académico, y que en un contexto diferente (con posibilidad de recibir una enseñanza pública) pueden ser reconocido o incluso valorados. (no todo el mundo tiene vocación de médico por mucho que la media sea x), pero esto ya es una opinión totalmente subjetiva.
      Una persona que ha acabado sus estudios básicos, puede no haber demostrado todas sus capacidades, por lo que el hecho de que un filtro tan estricto te impida estudiar algo para lo que quizás sea lo suficientemente válido, puede ser visto injusto por el mero hecho de no haber demostrado que eres merecedor de ser becado en una universidad de élite.
      La universidad pública es el único escenario posible en el que el estudiante, independientemente de criterios socioeconómicos – y aun así, esto sería debatible, y estrictamente no sería cierto, pues sí que se paga en nuestra universidad, y no todo el mundo tiene las mismas posibilidades- y sin estar atado a una serie de condiciones (que pudiera exigirte una universidad privada para cursar estudios en la misma a cambio de una determinada dotación económica) y condicionantes (ideología, política, fe de la institución), puedes demostrar mediante el esfuerzo, la superación, y el rendimiento (medido en términos de resultados académicos) tu posición relativa, con independencia de otras variables.
      Una universidad privada que prima la excelencia evidentemente no estaría discriminando a nadie – aunque por lo dicho pudiera parecer que quería decir eso -.
      Pero desde mi punto de vista no es el mejor escenario posible, y el que mejor define el artículo que he mencionado.

      Saludos.

  3. Borbón dice:

    Dos destellos al primer comentario:

    - Me ha encantado (y suscribo íntegramente) el inciso “saldrás mejor o peor preparado (dependiendo del nivel de la institución) pero también dependiendo del listón que marca el estudiante (no todo es exigencia por parte de la institución, también está la parte del alumno). Cada uno es el que decide cómo configurar los estudios que está realizando.”

    - Encuentro una contradicción entre el artículo 1.2 LODE que expones y tu comentario “Las universidades elitistas a las que haces referencia, son en la mayor parte de casos, universidades privadas a las que solamente se puede acceder por dotación económica o por un expediente académico más sobresaliente, lo que genera una ocasión de desigualdad en el acceso a las mismas.” Desde luego, el hecho de que la universidad elitista lo sea por privada y cara genera desigualdad, pero la diferenciación por “excelencia” no es en ningún caso discriminatoria: el criterio constitucional de mérito y capacidad, en el ámbito educativo, debe ser prioritario: al mejor estudiante se le da más, al peor, menos (lo que no significa que se deban destinar recursos a intentar elevar el nivel de los rezagados, pero nunca a costa de empeorar el de los mejores). De ahí que las matrículas de honor, y no los suspensos, eximan de tasas.

  4. Borbón dice:

    Errata: donde digo “lo que no significa que se deban destinar recursos…” debe decir “lo que no significa que NO se deban destinar recursos…”

  5. arnau dice:

    Doncs els catalans sembla que tenen bona formació del batxillerat, serà el sistema d’immersió lingüística?

  6. merche dice:

    Me voy a referir al problema de los profesores.Tal y como sta organizada la docencia en la universidad a día de hoy ( a las públicas me refiero, las privadas son otro cantar), muchos de los docentes universitarios están ahi porque les obligan a dar clases, lo que realmente quieren ellos es investigar.Pero investigar y dar clases van de la mano en las universidades públicas españolas.

    En cuanto a los alumnos universitarios, creo que es un problema muy grave y tan injusto es que entre gente en la universidad para perder el tiempo ( y el dinero de los contribuyentes) como que gente que realmente esta motivada para hacer una carrera y vale para la profesión que le están preparando se quede fuera porque el resto de asignaturas le bajan la media.

    Mi humilde opinión es: sí, hace falta un cambio en la educación, pero un cambio de raiz

  7. carlos dice:

    Estoy de acuerdo con el fondo del artículo, no tanto con la forma. El último comentario-mofa sobre Angola sobra. Y Harvard es un nido ultraizquierdista y masón. Tú sabrás.

  8. Rafa Garcia dice:

    Desde la polémica surgida por su esclarecedor Tweet he llegado a su blog, y me topo de bruces con este post, en el que el diagnóstico a los problemas de la educación en España es el siguiente: tenemos los peores profesores y los peores alumnos.

    Siguiendo su linea de pensamiento, propongo cambiar a todos los profesores y a todos los alumnos por profesores y alumnos de traídos de fuera, o externalizar ambos servicios para ahorrar costes.

    Lo que no debe olvidar, Señor Minguez, y no dude tampoco de que muchos españoles coinciden en esto, es que también tenemos LOS PEORES POLÍTICOS posibles.

    Un saludo.

  9. J. Felipe dice:

    Yo no sé qué profesores habrás tenido tú pero yo he estudiado Ingeniería Informática y ahora estudio Historia y he tenido algunos de los catedráticos más reconocidos a nivel mundial, con muchas publicaciones a sus espaldas.
    Lo que es una vergüenza es que, a pesar del apoyo descarado que hay a la universidad privada, en perjuicio de la pública, no haya ninguna universidad privada por delante. ¿Para qué tanto apoyo? Las universidades públicas sacan mejores resultados!
    No digo que no haya profesores mediocres pero en conjunto, la educación es bastante buena. ¿Podría ser mejor? Por supuesto pero no creo que las conclusiones que sacas sean correctas e incluso dudo un poco que estés preparado, según tu currículum, para evaluar la calidad de todos los profesores españoles.
    Es más, tus comentarios sobre la calidad de los profesores me hace pensar una cosa: ¿estás preparado tú para ser político? Tu formación en odontología no la discuto pero ¿sientes que tienes los conocimientos necesarios en política y economía como para dedicarte a ello?

    Dices también que el 90% de los alumnos van a copiar… ehm… ¿tú crees? Por supuesto que he visto a gente copiar, pero ¿el 90%? Te cuidado con las generalizaciones porque puedes meter la pata hasta el fondo. He tenido el privilegio de poder estudiar 2 carreras de forma consecutiva (además de estudiar piano en el Conservatorio), con lo que llevo más de 15 años en la Universidad. Sí, hay gente que copia, pero el sistema acaba haciendo selección natural y esos estudiantes acaban suspendiendo y sacando notas mediocres mientras que los buenos estudiantes destacan sobre aquellos.
    Cuida lo que dices porque, aunque el estudio en el que te basas presenta un ranking, tú no estás en la posición de explicar el porqué de esos resultados. Estás en tu derecho de dar tu opinión, pero no de prejuzgar y generalizar de una forma tan despectiva.

    Por cierto yo he estudiado, y sigo haciéndolo, en la Universidad de Alicante, que probablemente no será la mejor pero tiene algunos de los mejores profesores del mundo (busca por ejemplo al doctor Mauro Hernández, una eminencia en la Prehistoria mundial).

    • J. Felipe dice:

      Perdón, Mauro Hernández no es sólo doctor, es catedrático de Prehistoria. Junto a él tenemos también al catedrático más joven de Prehistoria de España, Alberto Lorrio. Por supuesto que habrá profesores malos pero también hay eminencias.

  10. Miguel Pérez dice:

    Estimado Ángel!

    Desconozco las universidades por las que has pasado, pero como tu bien dices, “…este artículo es una mera opinión”. Sí, una opinión subjetiva, pero muy poco fundamentada. Fulminar de un plumazo el prestigio de las Universodades Públicas Españolas, basándote en un supuesto ránking de un periódico sin argumentar con datos, estadísticas, informes, y sin estudiar bien las fuentes en las que se basa ese estudio, me parece un poco frívolo y demagógico.

    Tu discurso no me sorprende en absoluto. Hablas de …tu humilde opinión? Todo tu discurso en la que se fundamenta tu “humilde opinión” no es más que la cantinela que defiende tu partido sobre el futuro de las universidades públicas, pero en clave de artículo simplón y guasón entre amiguetes.

    Discrepo en todo, excepto en la necesidad de hacer una reforma profunda, pero una reforma para mejorar la productividad, optimizar los recursos y mejorar la calidad. Lo que tu planteas de forma sibilina es otra cosa. Filtrar el acceso a la universidad pública para que sólo unos cuantos, “…los que realmente valen…” según citas en tu escrito, no es más que una burda maniobra de privatización de la universidad pública. O empleando el mismo lenguaje desenfado y coloquial en el que basas tu artículo; como las universidades privadas cuestan un riñón y no tienen el prestigio de muchas universidades públicas, privaticemos las públicas para que nos salga más barato y sólo unos cuantos podamos gozar de un título universitario de calidad y diferenciarnos de la pleve.

    Hablas de prestigio?. Que yo sepa las universidades públicas españolas siguen teniendo prestigio (nunca entenderé el empecinamiento de la derecha española en desprestigiar la educación pública). Los titulados españoles son muy valorados en el extranjero y el nivel de erasmus con destino a universidades públicas españolas aumenta exponencialmente cada año. Desconozco la situación de las universidades privadas españolas, pero deberías de contrastar tus datos e ir a la hemeroteca o consultar fuentes académicas al respecto.

    Por último, te rogaría que cuando escribas un artículo de opinión, sobre este u otros temas de calado, lo hagas en un tono más serio y profesional, apoyándote en datos fiables y contrastados, y no sólo en un titular de “The Times”. El lenguaje pueril y la estructura tan infantil en la que redactas tu artículo no está a la altura de un profesional universitario como tú. Desconozco las universidades en las que has cursado tu carrera y toda la retaíla de master que describes en tu curriculum, pero en un supuesto mundo ideal donde las universidades públicas sólo aceptaran a alumnos avanzados y con expediente cum laude, igual te encontrarías con la sorpresa de que con tu pésima redacción no cumplirías ni los mínimos exigibles de la ESO.

    Un saludo

  11. Juan dice:

    Buenas noches,

    soy becario de la Universidad de las Islas Baleares.

    Sólo quería apuntar que estoy totalmente de acuerdo con Juan V. Iborra, ya que yo mismo iba a poner todos sus peros a este artículo (que según mi opinión, se ajusta muy bien al populismo que se derrocha en ciertos sectores)

    Gracias.

  12. Teresa dice:

    Buenos días,
    soy becaria de la misma Universidad que tú, Ángel, y me sorprenden hasta el límite tus palabras. Estoy totalmente de acuerdo con Juan V. Iborra y no tengo nada más que decir. Ah! si, que creo que se te olvida puntualizar la mierda de universidades privadas que tenemos en España (exceptuando tan solo dos), que se nutren de los malos estudiantes que no pueden entrar en la pública. Estoy orgullosa de haber estudiado en una universidad pública. Qué populismo más lamentable se respira de todos tus argumentos…

Leave a Reply